Desde su descubrimiento en el 2004 por parte de Andre Geim y Konstantin Novoselov, el Grafeno se ha convertido en una variante cristalina del carbono que llena los ojos de todos los emprendedores. No obstante, luego de que muchas empresas tomaran la iniciativa de hacer inversiones importantes en esta área de materiales, los resultados demuestran que no ha sido la mejor idea. Te contamos cómo les fue a esas compañías que sufrieron la tan anunciada volatilidad del mercado.

Antes de meternos al detalle con el Grafeno, primero vamos a entender qué es en realidad y cuáles son las propiedades que lo hacen completamente diferente y superior.

¿Qué es el Grafeno?

En principio, los materiales sólidos se caracterizan por su estructura cristalina. Esta no es más que la manera en que se ordenan los átomos y moléculas de un determinado compuesto. Lo anterior provoca que sus propiedades se vean afectadas. De este modo, se explica la diferencia que existe entre el grafito y el diamante, ya que ambos son carbono. Ahora bien, el Grafeno es una sustancia que también proviene del carbono puro, pero lo que cambia es que su ordenamiento cristalino es teselado hexagonal plano. En el caso del grafito, se trata de una estructura hexagonal que, al separar sus capas, da lugar al Grafeno.

La importancia de este descubrimiento hizo que los científicos antes mencionados de la Universidad de Manchester obtuvieran en el 2010 el Premio Nobel de Física.

Grafeno
Grafeno

Propiedades del Grafeno

Para comprender la magnitud de este súper material, resulta necesario ahondar en sus propiedades de manera comparativa con otros materiales que hasta ahora llevaban la delantera:

Resistencia. Es 200 veces mayor que la del acero aleado mejor trabajado en la actualidad.

Ligereza. Es 5 veces más ligero que el aluminio.

Dureza. Supera a la del diamante.

Impermeabilidad. Se trata del material que presenta la mayor impermeabilidad del planeta.

Flexibilidad. Es capaz de estirarse hasta un 20% de su volumen y mantener intactas el resto de sus propiedades.

No hay nada que discutir en cuanto a las sorprendentes propiedades que pueden cambiar drásticamente la percepción estructural. Pero ¿estamos listos para el Grafeno?

El grafeno y el futuro
El grafeno y el futuro

Transición empresarial del Grafito al Grafeno

Luego de comprender lo que significa el Grafeno en la evolución de los materiales, llega el turno de ver cómo ha sido el comportamiento de las empresas en cuanto a inversión, producción y repercusión en sus acciones.

Las empresas mineras de grafito fueron las que inicialmente tomaron el testigo para la producción de Grafeno, ya que la mayoría coincidió en que el futuro apuntaba hacia esa línea de desarrollo. Lomiko Metals fue la primera en anunciar que comenzaría con la producción de Grafeno, lo que fue muy bien recibido en la bolsa, de hecho, el valor de las acciones experimentó un aumento de 170%. Se trató de una alianza entre Lomiko Metals y Graphene 3d Labs, estos últimos se encargaron de la impresión 3D de grafito.

El tiempo ha dado resultados demoledores, pues para ambas empresas la pérdida de valor se ha situado en un aproximado de 96%. Esto sin contar otras empresas como American Graphite Technologies, quienes perdieron el 93%. Por otro lado, Focus Graphite Stock experimentó una baja del 87%.

El vacío de la aplicación del Grafeno

La respuesta a por qué no es buena idea invertir en Grafeno a día de hoy, se encuentra en sus productos de aplicación. La importancia del Grafeno no solo se encuentra en conseguir un producto de calidad y en masas, sino en su simple comercialización. Hasta el momento, las ofertas de mercado más interesantes que existen son los súper condensadores para teléfonos inteligentes y también las clásicas ruedas de bicicleta. Además de esto, se encuentra la tinta de Grafeno. Lo cierto es que todavía no hay una propuesta que pueda ser llevada a la mayoría de personas, sino únicamente a un público muy específico, lo que hace inviable el negocio.

Al final del día, tenemos a muchos productores de Grafeno que se siguen sumando a los soñadores, mientras que las ganancias van diezmándose paulatinamente. Con esto no queremos decir que en un tiempo el súper material de carbono no tome la delantera. Sin embargo, todavía queda un largo camino por recorrer lleno de mucho ensayo y error para que esto ocurra. 

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