Hace unos años muchas familias españolas se lanzaban sin dudarlo a la compra de una vivienda. Pero esto se ha convertido en algo cada vez menos habitual, llegando a ser casi imposible a no ser que el interesado cuente con un sueldo privilegiado. Esto es debido a las mayores restricciones que los bancos están imponiendo debido al aumento de impagos, pues cada vez son más los morosos con los que tiene que negociar cada banco y por tanto sus beneficios se han visto mermados.

Por lo tanto, la clave para comprar es la concesión de un crédito y las condiciones que nos ofrecerá la entidad bancaria. Para esto es fundamental comparar los créditos que cada una nos ofrezca, para determinar, en primer lugar si es viable teniendo en cuenta nuestra economía doméstica, en segundo lugar determinar qué préstamo nos ofrece las mejores condiciones.

Además, para comprar cualquier tipo de vivienda, debemos contar también con una serie de gastos adicionales que derivan de la adquisición del inmueble. Por ejemplo, necesitaremos los servicios de alguna de las notarías, que suelen cobrarnos una cantidad proporcional al importe final de la vivienda. Y este es un gasto obligado, que no podremos evitar en ningún caso, por lo que deberemos añadirlo a la lista de factores a tener en cuenta antes de una compra tan importante.

Y por si fuera poco, algo que ha causado también una disminución en estas transacciones, además de hacerla aún más complicada, ha sido la gran cantidad de estafas o incumplimientos de contratos que se han producido. Han sido muchos los que han pagado una entrada y no han podido aún disfrutar de su vivienda, perdiendo prácticamente la cantidad invertida.

Está claro que en estos casos recurrirán a abogados que traten de solucionar su problema, sin embargo esto suele ser una tarea bastante complicada, así que no se puede comprar tranquilamente si no buscamos las garantías suficientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *